Esta historia no lo contó mi mamá. La cuento yo y es sobre la primera vez que la vi votar
Era el día de votación de alguna de las elecciones de 1974 y saliendo de misa de 7 mi mamá me llevó al puesto de votación. Recuerdo que tuvimos que esperar a que fueran las 8 AM, recuerdo el dedo untado de tinta, roja recuerdo las papeletas que se usaban en esa época y que iban regalando por todo el parque donde estaban las mesas de votación. En esa época no se marcaba un tarjetón sino que uno llevaba su papeleta y la metía en la urna sobre la mesa de los jurados. Creo recordar que yo quería meter el voto por mi mamá y no me dejaron.
Puedo jurar que mi mamá siempre votó por quien dijera el partido liberal (por algún consrervador durante el Frente Nacional, me imagino)
De votaciones ya nos contó ella una historia de profecía autocumplida...
sábado, mayo 26, 2018
jueves, agosto 13, 2015
De los dichos de mi mamá
"Cuando mi Dios no viene manda al muchachito"
Siempre que había necesidad y aparecía la manera de solucionarla mi mamá decía esta frase. La repitió muchas veces, por supuesto.
Siempre que había necesidad y aparecía la manera de solucionarla mi mamá decía esta frase. La repitió muchas veces, por supuesto.
lunes, febrero 25, 2013
De los dichos de mi mamá
Quien con lo ajeno se viste, en la calle lo desvisten
De la misma familia que este otro dicho sobre las cosas prestadas. Como se puede ver mi mamá no era muy aficionada a que recibiéramos prestados elementos, juguetes, libros, mucho menos si eran costosos
De la misma familia que este otro dicho sobre las cosas prestadas. Como se puede ver mi mamá no era muy aficionada a que recibiéramos prestados elementos, juguetes, libros, mucho menos si eran costosos
viernes, enero 18, 2013
La luna es...
Y otra distinta de mis hermanas me mandó este minicuento que le oyó a mi mamá
Ya saben, para cuando les dé por regalar la luna
La luna es un sol viejo que se cansó de alumbrar de día y se puso a alumbrar de noche
Ya saben, para cuando les dé por regalar la luna
miércoles, enero 16, 2013
De los dichos de mi mamá
Una de mis hermanas me hace llegar su contribución para este recuento.
Aclaro que a mí no me dijo nunca el segundo. Será porque el de las malas compañías no era yo (sí, cómo no, jeje) o porque las malas compañías no las tuve sino cuando mi mamá no podía verme por no vivir ella en Bogotá.
"dos dichos más de mi mamá, 'haz el bien y no mires a quien', 'dime con quien andas y te diré quien eres' este nos lo dijo muchas veces cuando nos prohibía la "junta" con algún amigo o amiga nuestra que no le gustaba de a mucho.
Aclaro que a mí no me dijo nunca el segundo. Será porque el de las malas compañías no era yo (sí, cómo no, jeje) o porque las malas compañías no las tuve sino cuando mi mamá no podía verme por no vivir ella en Bogotá.
lunes, enero 14, 2013
A andar el mundo y a buscar con quién
Cuando mi mamá decía que salía (a hacer una vuelta en Chapinero, donde la tía Emilia o así fuera a la tienda) yo le preguntaba a dónde se iba. Básicamente el interés era ¿a dónde va que no me lleva?
Muchas veces me respondió "Me voy a andar el mundo. Y a buscar con quién"
Para un niño mimado como yo, que la mamá se fuera a andar el mundo dejándolo era un choque tremendo.
Mi mamá nunca fue a andar el mundo aunque ganas no le faltaron.
Muchas veces me respondió "Me voy a andar el mundo. Y a buscar con quién"
Para un niño mimado como yo, que la mamá se fuera a andar el mundo dejándolo era un choque tremendo.
Mi mamá nunca fue a andar el mundo aunque ganas no le faltaron.
sábado, marzo 24, 2012
De los dichos de mi mamá
A la topa tolondra
Cuando hacíamos las cosas de afán y sin cuidado. Como tender la cama para obtener el permiso para ir a jugar banquitas. Así quedaba hecho, a la topa tolondra, y había que rehacer lo mal hecho.
Cuando hacíamos las cosas de afán y sin cuidado. Como tender la cama para obtener el permiso para ir a jugar banquitas. Así quedaba hecho, a la topa tolondra, y había que rehacer lo mal hecho.
lunes, noviembre 08, 2010
Sabiduría de mamá vs paradigmas de profesor (y sacerdote)
En segundo de bachillerato llevé al colegio Metamorfosis, de Kafka. Lo estaba leyendo porque mi hermana lo había leído mientras hacía sexto y el libro andaba rodando por la casa. El Rector me vio con el libro y llamó preocupado a mi mamá. Mi mamá, más sabia que cualquiera del colegio, le dijo que si lo entendía sería magnífico. Y si no, pues no habría problema, porque aparte de considerarlo extraño no despertaría ningún interés.
De eso me enteré un par de años después del caso. La ventaja de tener una mamá culta así nunca haya pasado de tercero de bachillerato
De eso me enteré un par de años después del caso. La ventaja de tener una mamá culta así nunca haya pasado de tercero de bachillerato
jueves, diciembre 17, 2009
¡Mis aguinaldos!
Mi mamá nos enseñó esta costumbre meramente simbólica pero hermosa. El 16 de diciembre, sólo ese día, competíamos todos en la casa por quién pedía al otro antes los aguinaldos. Éramos los siete hijos y mi mamá que al grito de ¡Mis aguinaldos! queríamos adelantarnos a los demás. Algunos fingían dormir, otros se escurrían silenciosos como ladrones. Lo importante era sorprender al otro.
Perder en este juego inocente no conducía a ninguna obligación de dar un regalo. Simplemente era por ver quién se adelantaba al otro el 16 de diciembre lo más temprano que se pudiera.
Ahora pedimos aguinaldos vía SMS
Perder en este juego inocente no conducía a ninguna obligación de dar un regalo. Simplemente era por ver quién se adelantaba al otro el 16 de diciembre lo más temprano que se pudiera.
Ahora pedimos aguinaldos vía SMS
viernes, diciembre 11, 2009
De los dichos de mi mamá
Poquito porque es bendito
En estas épocas de dulces y otros manjares nunca había suficiente para satisfacer nuestra golosería. Era en estos días cuando más le oíamos este dicho porque siempre nos tocaba poquito dulce.
Las caries también eran un motivo para que siempre nos diera poca cantidad.
En estas épocas de dulces y otros manjares nunca había suficiente para satisfacer nuestra golosería. Era en estos días cuando más le oíamos este dicho porque siempre nos tocaba poquito dulce.
Las caries también eran un motivo para que siempre nos diera poca cantidad.
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